martes, 25 de agosto de 2009

La madre patria

Por Ezequiel Fernández Moores


Imposible de evitar, esta es la última nota del periodista que más sabe de los negocios del deporte. Está en http://www.canchallena.com/1166648



El dictador miraba fútbol por TV. Casi encajonado en un silloncito veía uno tras otro los partidos del Mundial de Alemania 74. Tenía 81 años y sufría de Parkinson. El "generalísimo" Francisco Franco, que llevaba casi cuatro décadas mandando en España, contrajo en esas horas una tromboflebitis que agravó sus dolencias e hizo más cruel la larga agonía, hasta su muerte, el 20 de noviembre de 1975. Dice casi textual el informe del médico Ramiro Rivera: la tromboflebitis seguramente se debió al hecho de "haber estado tanto tiempo sentado" en un "sillón bajo, durante todo el fin de semana, viendo los partidos de fútbol del Campeonato del Mundo" de 1974. Franco, por supuesto, miraba fútbol por TV abierta.

No eran tiempos del cable, de TV codificada y, mucho menos, del sistema de Televisión Digital Terrestre (TDT). Es la sigla de moda en España. Los hinchas buscan desesperados los decodificadores porque este fin de semana comienza la "Liga de las Estrellas". El TDT de pago es un negocio inicial estimado en 5.000 millones de euros. Es el nuevo capítulo de la cruenta batalla política y económica por el negocio de la televisación del fútbol en España. A su lado, el capítulo argentino parece casi un juego de niños.
Los nuevos decodificadores cuestan cerca de 80 euros (unos 440 pesos). Y el abono mensual otros 15 euros (82 pesos). Aquí, en cambio, no se precisan decodificadores ni abonos. Iniciamos la nueva era del fútbol por la TV pública. Como Franco, pasamos el último fin de semana sin movernos frente a la tele, con inéditas trasmisiones en vivo de partidos completos, uno tras otro, con emociones fugaces y largos minutos de aburrimiento. Fútbol en tiempo real. Un mismo partido trasmitido simultáneamente por dos canales distintos. Y los goles inmediatamente en todos lados. Del abuso del monopolio pasamos al abuso de la imagen. Es lógico. La exclusividad que se creía eterna había acumulado mucha indignación. Por eso, el primer fin de semana del nuevo sistema fue inevitablemente invasivo. Casi faltó que Nickelodeon o el canal Gourmet se sumaran también a la trasmisión de los goles. Ya llegará el momento en el que el fútbol volverá a su lugar habitual, amado en los momentos de amor y pasión. Y odiado en los de trampas y violencia. La semana pasada hablamos de los casos de Silvio Berlusconi en Italia y de Rupert Murdoch en Inglaterra. De cruces entre negocios públicos y privados, de presiones políticas y de monopolios y extorsiones mediáticas. Ambos, lejos del modelo alemán, un sistema de trasmisión mixto, más democrático y menos ostentoso y que ya fue descripto en un artículo anterior. España, la otra liga top que completa esta serie, ofrece acaso el fenómeno más complejo. Un decreto gubernamental de último momento, sancionado a sólo días del inicio de la Liga, lanzó a los aficionados en busca de los decodificadores que les permitan ver a Lionel Messi y a Cristiano Ronaldo. Son goles que suelen abrir puertas para otros grandes negocios, que no siempre se reflejan en el balance de un canal.

La batalla de la tele en España lleva varios años. El libro "La Guerra ‘Incivil’ del Fútbol", de 1997, cuenta que el conservador José María Aznar, presidente del gobierno español de 1996 a 2004, se alió con Telefónica y buscó quitarle los derechos exclusivos del fútbol al Grupo Prisa, editor del diario El País, y cuyo negocio en la televisión de cable había crecido unos años antes, al amparo del socialista Felipe González. El libro habla de políticos y empresarios poderosos, de jueces amigos, decretos de necesidad y urgencia y de dineros obscenos. "Huele, huele dinero fresco", llega a decir un presidente de club a otro, fascinado por los nuevos y millonarios contratos de la TV. Lejos de usar esos nuevos dineros para achicar el rojo, los clubes españoles están hoy más endeudados que nunca. La guerra de la TV se reabrió hace dos años. El nuevo gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, ya no tan a gusto con el poder de Prisa, propició el nacimiento de Mediapro, una cadena más amiga. Socia inicial de Prisa, Mediapro rompió el pacto y comenzó a comprar uno a uno los derechos de TV de 39 de los 42 clubes de Primera y Segunda división. Pagó unos 160 millones de euros anuales a Barcelona. Otros 160 millones a Real Madrid. Valencia acordó 241 millones por cinco años. Mallorca 75 millones. Las trasmisiones en abierto de Mediapro en la última Liga liquidaron al cable de Prisa. Las partes renegociaron cómo repartirse la torta. Pero un real decreto ley dictado hace dos semanas por Zapatero fue un nocaut para Prisa. El sistema TDT era originalmente gratuito por ley. Ya no. Mediapro, por ejemplo, puede abrir canales de pago en su TDT para trasmisiones especiales. Y su TDT de pago (Gol TV) tendrá mejores partidos que la de Prisa (Canal + Liga).

Juan Luis Cebrián, hombre fuerte de Prisa, escribió la semana pasada un editorial furioso en El País y despotricó a través de la Cadena Ser (también del mismo grupo). "Decreto anticonstitucional; intervencionismo descarado, inmoral e inadmisible; el gobierno quiere doblegar a los medios independientes y favorecer a sus amigos; la ideología no es ninguna frontera para la incompetencia y tampoco para la corrupción e inseguridad jurídica". Inédito para quienes recuerden el fuerte vínculo de El País con el socialismo en España, Cebrián llegó a decir que el gobierno de Zapatero había tenido un comportamiento "propio de una república bananera". La mayoría de los mensajes de los lectores del diario rechazaron las críticas. Recordaron que El País jamás se quejó cuando recibió "favores" anteriores de Felipe González y hablaron de "decretos que son buenos cuando benefician pero malos cuando perjudican". Otro lector aconsejó: "cuando fuiste martillo no tuviste clemencia, ahora que eres yunque ten paciencia". A los periodistas no nos resulta fácil el trabajo cuando la información cruza negocios de las empresas de prensa. La credibilidad sufre como nunca. No sólo en España.
El caso español, con todas sus diferencias, puede resultarnos más cercano de lo que creemos. Mediapro, el nuevo grupo beneficiado con el negocio de la televisación del fútbol en España, creó en 2007 la firma Umedia Sports Advertising para explotar la publicidad de los clubes en las trasmisiones de los partidos. Su socio en Umedia es Santa Mónica Sports (SMS). Santa Mónica, vinculada con la Federación y la Liga de Fútbol de España, se define como "líder del marketing deportivo". Sus negocios llegaron a la Argentina. En 2007, SMS compró a Puntogol y se convirtió en el nuevo "agente comercial exclusivo" de la AFA. En el momento del acuerdo, el diario Página 12 habló de "un negocio estratégico que puede cambiar la relación de la AFA con la televisión" y dijo que SMS tenía ya intenciones de "quedarse con los derechos del fútbol televisado". Más aún, SMS, según cuentan, llegó a ofrecer 100 millones de dólares anuales por los derechos de TV. Fue en 2007, cuando la AFA exigía más dinero a Torneos y a Clarín. El presidente de SMS, Jesús Samper, sabe lo duro que suelen ser estas batallas. La de los ’90 en España, por ejemplo, le costó su puesto de secretario general de la Liga Profesional de Fútbol (LPF), la entidad que agrupa a todos los clubes. Samper tiene hoy gran relación con Angel Villar, el Julio Grondona de España. Villar también es vicepresidente de la FIFA, pero en la Federación española (RFEF) lleva en el poder seis mandatos y 21 años, nueve años menos que su amigo de Sarandí.


Del TDT de pago de España al "fútbol para todos" argentino hay fórmulas intermedias. Sueños al margen, el fútbol enteramente gratuito no durará mucho si, como se afirma, el Estado abre el juego para no quedar como dueño exclusivo del nuevo negocio. ¿Será Santa Mónica uno de los primeros interesados en subir al escenario, como especuló la revista de negocios Fortuna una semana atrás? Por ahora, son tiempos de puro fútbol y pantallas y dineros (públicos) generosos. Tiempos de TV pública como nueva dueña del juego y de canales privados obligados a ofrecer un poco más de show, con Jorge Rial en América y el Bambino Veira en el 13. Los que ayer eran socios hoy son enemigos. Y los viejos enemigos ahora son socios. En el viaje, se sabe, los bultos se acomodan solos. Bien podría decirlo el ex menemista Marcelo Araujo: "¡estoy crazy Macaya!".

miércoles, 12 de agosto de 2009

Titanes en el ring

(Otra vez E.F.M. en un artículo de primera explica todo tan claro y tan fácilmente...)
Por Ezequiel Fernández Moores


Fernando Miele, que en 1995 era presidente de San Lorenzo, llegó furioso a la Puerta P del Nuevo Gasómetro. Los controles, que habían recibido la orden de que nadie podía entrar por ese sector, acataban a rajatabla y prohibieron la entrada a los técnicos de Torneos y Competencias (TyC), que habían llegado temprano para preparar la trasmisión. "¡Ustedes están locos! –gritó Miele- ¿Cómo no los dejan entrar? ¿No se dan cuenta que este estadio es de ellos? No es nuestro. ¡Es de ellos!".
José María Aguilar, presidente de River Plate, contó esta segunda anécdota durante una charla pública en el club Lanús. Javier Castrilli, entonces a cargo de la seguridad en el fútbol, ordenó que si Boca y River querían jugar de noche sus partidos por la Libertadores de 2004 debían hacerlo sin público visitante. Aguilar decía que eso era impensable y que entonces prefería jugar por la tarde, un horario inconveniente para la TV. El propio Aguilar reprodujo la llamada telefónica que recibió ese mismo día de parte de una de las más altas autoridades del Grupo Clarín.
"Hola José María, para nosotros sería muy importante que los partidos se jueguen de noche. ¿Vos tenés algún inconveniente?
"Yooooooooo, nooooo, ningún inconveniente, para nada".
La gente no sabía si reír o llorar y Aguilar remató el relato: "Ni loco me opongo; es Clarín, macho".
En 1991 la AFA declaró el primer lock out de su historia. Canal 11, que tenía un contrato en vigencia, había ido a la justicia porque la AFA prefirió iniciar un nuevo vínculo con Canal 13, que le ofrecía la novedad del codificado. El negocio, en rigor, terminó siendo del Grupo Clarín y de Torneos. Lo explicitó un informe que mandó preparar en 1999 el entonces presidente de Racing, Daniel Lalín. El documento decía que la TV de cable recaudaba 1.800 millones de pesos y pagaba sólo 55 millones al fútbol. Pedía el triple de esa suma. Y agregaba: "el problema es que los mismos que comercializan los derechos televisivos son los mismos que lo compran, por lo tanto lo que tratan de hacer es comprar barato lo que es un derecho caro en todo el mundo".
La AFA de Julio Grondona, se sabe, defendió siempre su contrato con la TV, iniciado en 1985 con Torneos y renovado luego con la incorporación del multimedo. Invitado a fines del ’99 a un debate en la Universidad de Palermo, el abogado José María Gastaldi, recordó que él era un especialista en contratos atípicos, pero que jamás había visto un contrato tan atípico como ese. Todavía tengo anotadas sus palabras: "esto ni siquiera es un contrato atípico… Me cuesta calificarlo. Y debo decir que un contrato que, de entrada, cuesta calificarlo, ya es para descalificarlo". TyC y Clarín ya se habían peleado unos años antes, en el ’97. Carlos Avila, por entonces a cargo de Torneos, coqueteó con Telefé y Carlos Menem se imaginó entonces formar un grupo que pudiera oponerse a ese grupo de comunicación. Fútbol de Primera rozaba los 30 puntos de rating en el 13 y cotizaba a 850 dólares el segundo de publicidad. Sus periodistas estrellas ganaban fortunas. "Yo pongo marca, historia, cancha, cuerpo técnico y jugadores y a nosotros nos pagan menos", se quejaba un presidente de un club de Primera.
El matrimonio fútbol-TV se sintió tan fuerte que creyó que era posible enviar también al cable los partidos de la selección argentina, cuyos derechos Torneos había vendido a una firma de Estados Unidos con sede en las Islas Vírgenes Británicas. Una demoledora exposición del periodista Víctor Hugo Morales en la Comisión de Comunicaciones del Senado en el año 2000 obligó a poner fin a ese contrato, no obstante las amenazas de abogados de renombre que hablaban de "derechos adquiridos, inseguridad jurídica" y hasta "violación constitucional". En setiembre de 2006, Clarín, enojado por el contrato que la AFA firmó con la compañía rusa Renova, se resistía a dar un aumento y Grondona se desahogó ante un pequeño grupo de periodistas, furioso porque la máxima autoridad del grupo no atendía sus llamadas. "¿Pero quién se cree que es? Yo me reuní con el Papa, con (Tony) Blair, ¿y él no me quiere atender el teléfono? Si no me pagan lo que pedimos –advertía, acaso premonitorio- estoy dispuesto a prohibir el ingreso de las cámaras de TV a las canchas". Poco después se firmó el nuevo acuerdo hasta 2014. Grondona, el dirigente cuyo fabuloso crecimiento patrimonial fue desnudado por primera vez por la revista Noticias en 1994, pasó a ser otra vez Dios. Y la propia AFA ensalzaba nuevamente el contrato con Torneos. En octubre pasado, su página web reprodujo un artículo del periodista Edgardo Martolio, en Perfil, que sólo hablaba loas del acuerdo.
Pasó menos de un año. Para Grondona el contrato es una explotación. Y para Torneos-Clarín Grondona es un demonio; los dirigentes unos irresponsables que dilapidaron todo el dinero obtenido en el negocio siempre oscuro de la venta de futbolistas y los Kirchner unos demagogos que destinan dinero al fútbol en lugar de a los pobres, un discurso conmovedor en boca de algunos periodistas que hasta sólo unos días atrás tenían como norma el oficio de entretener. Declarada la guerra, los trapos sucios dejaron de lavarse en casa. Los contratos ya no son más un acuerdo entre privados. Se arrojan cifras y cifras. Pero hay una cuenta difícil de rebatir: el fútbol, igual que en 1999, sigue recibiendo un porcentaje mínimo comparado con el total del dinero que genera el fenomenal negocio de la TV de cable. ¿No es demasiado poco si se admite que el fútbol favoreció el crecimiento casi monopólico de Clarín en la TV de cable y permitió a TyC pasar de una pequeña productora a ser dueña o accionista, según los casos y en distintos tiempos de su historia, de América TV, El Gráfico, Ambito Financiero y a obtener boletería y estática de los estadios, derechos de partidos de selección y copas sudamericanas y hasta negocios con Rupert Murdoch?
El fútbol puede ser un negocio menor del que se cree, es cierto. Pero abre la puerta a negocios mayores, que no se reflejan exactamente en un balance o en un rating. ¿Por qué, sino, casi una decena de candidatos llenan las calles y los diarios con su rostro para decir que quieren ser presidente de River?
La nueva batalla cobró cuerpo con la oferta de un gobierno cuya política hizo hincapié en el rol del Estado, aunque no en la lucha por la desigualdad, y que, tras la derrota electoral, encontró en el fútbol una venganza formidable contra Clarín. Los intelectuales de Carta Abierta jamás imaginaron que el peor golpe contra Clarín llegaría de la mano de Grondona, el viejo ferretero de Sarandí. Pero así es Argentina. Dirigentes que, si bien no todos, dieron sobradas muestras de irresponsabilidad, se relamen ahora ante un posible Prode bancado, vigilancia paga por el Estado y aportes de dineros de otros canales que ya se anotaron ante la movida, un punto este que, eventualmente, serviría al gobierno para atajar la inevitable discusión política sobre el proyecto. Mientras se avecina la batalla judicial, sería interesante observar el esquema alemán, que abrió su campeonato este fin de semana con un nuevo contrato de TV, de 412 millones de euros anuales, también con dineros de la TV pública, pero sin monopolios estatales o privados.
Más que el dinero, que siempre será superior, es interesante el modelo, el más democrático en las ligas top de Europa. El poderoso Bayern Munich fue el que más cobró la temporada pasada (28,11 millones de euros), pero sin diferencias abismales con el que recibió menos (1899 Hoffenheim, 13,3 millones). La distribución toma en cuenta los años en Primera, el ranking actual, una media de los últimos cinco años, plus de 4 millones por el título y hasta bonus por jugadores convocados a la selección. Los derechos se los reparten dos cadenas públicas abiertas (ARD y ZDF) y los canales privados DSF (abierto) y Sky (pago y codificado). Trasmiten de viernes a domingo. El contrato total, de 1.650 millones de euros, dura cuatro años. El magnate Leo Kirch ofreció 500 millones, pero el tribunal de libre competencia paró el proyecto. Los clubes deben abrir sus balances todos los años. Si gastaron de más son sancionados. El control no lo realiza la Federación, sino la Liga, que agrupa a todos los clubes. Son imposibles los magnates personales, porque el 51 por ciento de la propiedad debe permanecer en manos del club. Los estadios están siempre llenos (media de 48.000 personas por partido). Por supuesto que hay problemas de corrupción, arreglos y otras yerbas. Y hay periodistas castigados, como Jens Weinrech, demandado y sobreseído, pero cuya defensa sólo fue posible gracias a los lectores de su blog, hinchas que aman el fútbol, pero detestan la arrogancia del poder, sea público o privado.


http://www.canchallena.com/1161100-titanes-en-el-ring

lunes, 10 de agosto de 2009

Clarín censura a un blog

“El padre celestial de la libertad de expresión, el impoluto fiscal del periodismo independiente, democrático y pluralista, o sea: el diario Clarín, vuelve una vez más a practicar la censura.
Ahora ha recurrido a la Justicia para que se le prohíba a un grupo de periodistas ejercer su oficio como editores y redactores del sitio
www.quetepasaclarin.com, creado en marzo de este año.
¿Puede sorprender la reacción del multimedia que viene alertando acerca del peligro que significaría para el país, y la humanidad toda, la sanción de una nueva Ley de medios de comunicación que reemplace a la que rige desde la última dictadura?”

Así comienza el periodista Claudio Díaz una nota donde cuenta cómo el matutino Clarín consiguió que un juez prohibiera el blog mencionado por el sólo hecho de tener la palabra clarín en su nombre.
En realidad, su temor era que el blog buscaba ser un espacio de análisis y reflexión que diera cuenta de la influencia que ejerce el sistema mediático constituido por los grandes grupos periodísticos que monopolizan la información.
Y claro, empezó a ser muy popular, todos aportaban a descubrir cómo se manipula o cómo se oculta la información por parte de los multimedios, que buscan que exista una sola verdad, una sola agenda: la que conviene a sus intereses.
Claudio Díaz sabe de esto, porque trabajó en uno de los suplementos de Clarín por siete años y denunció que debió renunciar ante las presiones que debió soportar para que escribiera a tono con los intereses del medio, tergiversando la realidad.
Eso no es ninguna novedad, lo vemos diariamente en los suplementos locales del multimedia, que se sostienen sólo por la publicidad oficial (de los municipios y de los propios gobiernos provinciales y nacionales), que son verdaderos voceros del oficialismo sea cual fuera. Allí se ningunean los problemas y todo es ‘color de rosa’.
Eso demuestra algo que más de una vez se dijo: los grandes medios ya ni siquiera defienden ideologías, sólo defienden intereses, sus intereses.
La concentración crece y los gobiernos mismos no se animan a cercenar sus privilegios, por temor a su poder de imponer temas y encausar el ‘humor’ de ciertos sectores de la población.
El sólo pensar que la propia dictadura de Videla los privilegió (a Clarín y a La Nación) con las acciones de Papel Prensa (¿por qué habrá sido?), y que aún hoy ningún gobierno democrático se animó a quitarles el poder de monopolizar el papel de diario, causa escalofríos.
Dominan los diarios y revistas de la mayor parte del país, tienen el papel, controlan la televisión y el cable, tienen acciones en las compañías telefónicas, en los pool sojeros, manejan emisoras AM y FM, impulsan leyes para que le quiten impuestos y quieren que se respeten los privilegios obtenidos con gobiernos de facto. ¿No es hora de ponerles algún freno?

martes, 21 de julio de 2009

Perversión

¡Hay tantas formas de perversión!
Alguien que usa la cercanía y la confianza para corromper a un niño. Otro que abusa de su poder para robar y matar impunemente… O bien quien se vale de un determinado prestigio y poder para armar un cambalache.
Algo como esto último es lo que se produjo el sábado 18 de julio en una doble página del suplemento ¡cultural! “ADN” del diario La Nación.
Mariano Grondona, un pseudo periodista que aún hoy sigue viendo con buenos ojos cualquier golpe en contra de la legalidad institucional y a favor de sus ideas regresivas; ese hombre que escribe en el diario de los Mitre y presta su rostro en el canal de Pierri, tuvo esta semana su premio: un libro suyo pudo verse comparado al de un escritor de verdad: Juan Gelman.
El libro de Grondona, en página 14, es un opúsculo denominado: “El poskichnerismo”, donde uno de los victimarios de la constitución y de las leyes se da el lujo de aconsejar cómo debe encaminarse el país a través del bipartidismo.
El otro, en página 15, “De atrásalante en su porfía”, es de uno de los poetas vivos de habla hispana más reconocido mundialmente, y con hijos y una nieta víctimas de ese terrorismo de Estado que Grondona supo defender.
Grondona fue el redactor del comunicado 150, manifiesto que encumbró a Juan Carlos Onganía (alias la morsa), famoso por haber derribado al gobierno constitucional de Arturo Illia, y haber promovido el vaciamiento de la universidad argentina luego del asalto armado conocido como “La noche de los bastones largos”.
En realidad La Nación compara a Gelman (condenado a muerte por la Triple A por ser miembro de organizaciones armadas, y condenado a muerte luego por Montoneros por haberlos acusados de militaristas y de negociar con el dictador Massera) con Grondona, (arrepentido de haber brindado su intelecto al onganiato, pero estimulador de todos los golpes, aún hoy, cuando auguró en su programa que el actual gobierno no llegaría al 2011.)
Y esto no fue casualidad para La Nación.
Uno es ganador del premio Cervantes (el más prestigioso de literatura en habla hispana) y amigo de los escritores más ilustres del planeta. El otro es ganador de un Martín Fierro por su programa televisivo, columnista del diario, fiel defensor de su línea político ideológica y amigo de cuanto dictador anduvo por aquí, además del presidente constitucional Carlos Menem.
¿Será por eso que el escritor del momento más promovido por sus patrones, Jorge Fernández Díaz, director de ADN, decidió hacer esta humorada tan sutil?

jueves, 16 de julio de 2009

“Los medios pequeños son tan importantes como los grandes para que un pueblo llegue a sus propias conclusiones.”

Llegó a la Argentina Frank La Rue, relator para la libertad de expresión de la ONU. Elogió el proyecto de ley de comunicación audiovisual presentado por el oficialismo en base a propuestas de medios comunitarios. “Es lo más avanzado que he visto en el continente”, dijo el funcionario guatemalteco, nominado al premio Nobel.
Es inaceptable que aún se mantenga una ley de radiodifusión de la dictadura, dijo. Se reunió con la presidenta de la nación y con los legisladores que integran la Comisión de Comunicaciones de ambas cámaras del Congreso, entre otras entrevistas que realizará en estos días. Los multimedios, que se oponen con uñas y dientes a una ley que limite sus privilegios, trataron de que la importante visita pasara desapercibida, aunque significa un importante apoyo a la democratización de la información en nuestro país.

La Rue
Aunque su apellido es de origen francés, es el primer latinoamericano en ser elegido para ese cargo. Este activista de los derechos humanos estuvo exiliado 12 años por la represión en el gobierno de Lucas García. Compañero de lucha de Rigoberta Menchú -la Premio Nobel de Paz- y Comisionado de Paz en su país, durante el mandato de Óscar Berger, fue propuesto también para el mismo galardón.
Abogado y periodista, denunció el genocidio que se había producido en la tierra multicultural de los mayas: décadas de guerra antinsurgente habían dejado 45 mil desaparecidos. En esos años La Rue trabajó junto a Rigoberta Menchú, ganadora del Premio Nobel de la Paz.
Su trabajo (lo ejerce desde hace un año) consiste en redactar un informe anual sobre la situación de la libertad de expresión en el mundo. Recorre el mundo recibiendo denuncias sobre violaciones a la libertad de expresión y hacer observaciones a los gobiernos.

Recibió críticas
“Yo he sido criticado por algunos países, absurdamente… Me dijeron que pusiera el acento en las limitaciones a la libertad de expresión. Y yo dije que mi prioridad es fortalecer el ejercicio del derecho a la libertad. Hay países donde los medios están absolutamente monopolizados, eso es inaceptable y hay que combatirlo. En segundo lugar, hay que generar mecanismos alternativos para que los sectores sociales que nunca han tenido acceso a la comunicación los tengan. A los propietarios de los medios les cuesta entender que la libertad de expresión implica pluralismo. Es uno de los principios doctrinales de los derechos humanos. La libertad de expresión implica pluralismo, y el pluralismo implica combatir los monopolios. Y me hubiera gustado que Clarín me diera el derecho a réplica”.

Concentración versus pluralismo
“A mayor comunicación y libertad de expresión, mayor democracia. A mayor concentración, menos pluralismo y diversidad, menos democracia. Hay que validar algunos criterios. Uno es el pluralismo y la diversidad, no permitir monopolios, otro es también la accesibilidad. Yo creo que todos los sectores tienen que tener acceso a expresar su opinión. Por eso le insisto a todo el mundo que la relatoría es sobre la libertad de opinión y expresión. Opinión no es sólo información. Opinión implica tener medios para expresarse. Hay que revisar nuestras concepciones. Los medios pequeños, comunitarios, pobres, son tan importantes como los grandes medios para que cualquier pueblo formule su propia opinión y llegue a sus propias conclusiones. Lo que esta relatoría ataca son los mecanismos de censura. Mecanismos de censura oficial, que no son aceptables en ninguna parte del mundo. Pero la relatoría va más allá. Su función no es sólo romper con los mecanismos de censura. También es promover el pluralismo temático e idiomático. Yo vengo de un país multicultural y multilingüe, donde queremos que los idiomas indígenas mayas también sean conocidos y tengan posibilidad de difundirse.”

Un 33 por ciento de medios para las organizaciones comunitarias
“Este proyecto de ley sigue los principios clásicos de la libertad de expresión y de las relatorías. Hay cuatro relatorías en el mundo. La de las Naciones Unidas, la de la OEA, la de Europa y la de Africa. Y las cuatro relatorías han coincidido históricamente en la necesidad de diferenciar los tres segmentos de comunicación comercial, comunitaria y pública estatal. Este proyecto de ley lo que está haciendo es traducir la doctrina de derechos humanos a una ley, a una guía. Y me parece muy bien. También me parece importante mencionar que las telecomunicaciones públicas, oficiales, deben ser independientes. Ese es parte del principio. Siempre hemos puesto como ejemplo a la BBC o Radio Nederlands, que son estatales, financiadas por el Estado y de la mejor calidad pero absolutamente independientes. Pero en lo que contribuye el proyecto de la presidenta Kirchner es en dividir en 33 por ciento cada segmento. Yo mismo nunca me he atrevido a dar recomendaciones tan específicas porque eso lo debe ver cada país. En nuestros países hay una sobresaturación de frecuencias, por corrupción y por mal manejo, y el espectro de radio y televisión están en desorden. Un historiador me decía que si revisáramos las grandes concesiones radiales o televisivas en América latina veríamos que todas estuvieron vinculadas a las dictaduras militares”.

La ley de Radiodifusión vigente
“La ley de Argentina viene de la dictadura, por eso me parece extraño que haya quienes digan “no, que las cosas se queden como están y dejemos esa ley”. Nunca ningún país con dignidad democrática puede permitir que leyes de la dictadura permanezcan. Es urgente cambiarlas en todo el continente pero especialmente en la Argentina. Además, se la está intentando cambiar de una forma democrática.”

Televisión por cable
“Un proyecto de ley tiene que legislar sobre todo lo que tenga que ver con comunicación de materiales audiovisuales. Le cuento la ironía de las ironías. En mi país, Guatemala, la televisión abierta, que cubre el 90 por ciento de la población, es un monopolio. Un monopolio extranjero. Sin embargo, la televisión por cable se volvió un medio comunitario. Todos los pequeños municipios del país, incluyendo los municipios indígenas, tienen un canal de cable local, municipal. La televisión por cable puede ser comunitaria, como cualquier otro medio. Por consiguiente, debe ser regulada. Lo que pasa es que siempre va a haber alguien que proteste, cuando los intereses económicos, especialmente monopólicos, son afectados. Pienso que ésta es la obligación de todo Estado”.

Estas declaraciones, que no exigen mayores comentarios, más allá de intereses particulares, señala nuevos rumbos en materia de comunicación. Por lo menos en lo que hace a la resistencia de las organizaciones sociales de todo el mundo a la monopolización de la información
Y no estaría de más recordar su recomendación:
“Convertir este proyecto en ley sería una muestra de la madurez política de Argentina por parte del Congreso. Nadie debe quedarse afuera de esta experiencia. Además, no entendería cuáles podrían ser las razones, en un país que goza desde hace veinte años de democracia, de querer mantener una ley de la dictadura.”
La Rue dijo: "El debate en la Argentina está marcando una posición a seguir", en alusión al proceso de foros regionales que organizó el COMFER. "Esto no quiere decir que la ley sea perfecta pero el proceso es novedoso", agregó luego.

jueves, 11 de junio de 2009

Día del Periodista

Una vez más se celebró el Día del Periodista, en homenaje al primer diario patrio dirigido por Mariano Moreno (el primer periodista desaparecido en nuestro país).
La Gazeta informaba sobre las acciones del gobierno patrio y luchaba por la independencia nacional.
Hoy las cosas ya no son iguales y hace falta diferenciar al periodismo y a los periodistas de los multimillonarios dueños de las grandes empresas ligadas con todo tipo de negocios, que intentan manipular la forma de pensar y de actuar de las personas.
Desde Prensa Libre reivindicamos el periodismo local con diversidad y sin campañas para posicionar productos, marcas o candidatos políticos.
Por eso nos enorgullecemos de diferenciarnos de los multimedios y sus subproductos locales, porque pretendemos informar con toda la objetividad posible. Tratamos de contar lo que pasa aunque no quedemos bien con todos.
Todavía somos libres, y agradecemos a quienes nos saludan, pero no nos igualen a los 'noble' a los 'mitre' o a los 'murdoch' porque nos ofenden.
La democracia necesita muchas voces divergentes, no la totalitaria y unívoca visión de los multimedios.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Pep Guardiola, el DT poeta

Otra vez, y ya no es sorpresa, por supuesto, La Nación publica una nota que no tiene desperdicio. Y digo que no es sorpresa, no porque se publique en el diario del poder concentrado, sino porque la calidad periodística de quien escribe, Ezequiel Fernández Moores, es una maravilla.
Moores es una perla en un medio donde constantemente se baja línea en contra de los intereses de todos. No es el único periodista no contaminado por el servilismo, pero es uno de los pocos y tiene un a calidad excepcional.
Siempre escribe sobre deportes, y cuenta lo que nadie dice. Lo relaciona con la vida, con la cultura, con los negocios del poder, con la ambición, con las pasiones y el amor que despierta el deporte en las personas.

Hoy, horas antes de un partido de fútbol muy promocionado, cuenta algunos aspectos de la vida del DT del Barcelona. Vale la pena leerlo:


Pep Guardiola le leía al poeta anciano y enfermo. En catalán, por supuesto. "Arribaràs a ser una part tan íntima / de mi mateix que al capdavall la mort / se t?endurà de nou quan se m?endugui", ("llegarás a ser una parte tan íntima/ de mí que al fin la muerte/ se te llevará de nuevo cuando se me lleve"). Pertenece a Llibre d?absencies (Libro de ausencias), que el poeta dedica a la esposa fallecida y que siempre fue el favorito del actual entrenador de Barcelona. Miquel Martí i Pol, enfermo de arteriosclerosis múltiple desde hacía casi treinta años, escuchaba atento en su casa de Roda de Ter. Guardiola, entonces futbolista, le leía también los versos que le recordaban al poeta sus tiempos de obrero textil y de militancia comunista. Y los poemas de tiempos más oscuros, y también los de amor y de esperanza.
"Era la imagen del atleta, con toda su energía, leyéndole los versos al poeta debilitado por su enfermedad", contó el músico Lluis Llach, que se corrió a un lado, junto con la esposa de Martí i Pol, para dejar solos al futbolista y al escritor, que acababan de conocerse. El futbolista amaba la poesía de Martí i Pol a la que Llach ponía música. Y el poeta sabía de memoria todas las formaciones de Barcelona. La amistad se hizo tan intensa que el poeta dedicó al futbolista y a su esposa Cristina su Libre de les solituds (Libro de las soledades). Guardiola ya era un mito en Barcelona. Un capitán dentro de la cancha y fuera de ella. Cuando el poeta murió, en 2003, Pep no dudó en volar desde Qatar, su exilio como futbolista, para llegar al entierro. El poeta ?contó? le había dado buenos consejos sobre la superficialidad de la fama; "después de cada visita, me sentía una mejor persona".
Guardiola siguió leyendo poemas de Martí i Pol en conciertos de Llach, un artista tan catalán y tan de Barça como él, y por el que también sentía una profunda admiración. "Se me acercó tímido cuando nos conocimos en un programa de televisión, pero no quería nada mío, sólo quería que le presentara al poeta", contó una vez Llach, que llegó a tocar ante 100.000 personas en el Camp Nou. Por YouTube (http://www.youtube.com/watch?v=eCz0y-IXbdc) se ve a Pep, feliz, entonar "Itaca", una de las canciones míticas, en un concierto de despedida de Llach: "Bon viatge per als guerrers si al seu poble són fidels" ("buen viaje para los guerreros si a su pueblo son fieles"). También leyendo los versos del poeta, en círculos de lectores, Guardiola conoció a Ariadna Gil. Y la actriz, una de las más bellas y famosas de España, le presentó a su esposo, el novelista y cineasta David Trueba. Pep sufrió la lesión más grave de su carrera y estuvo un año sin jugar. Trueba le aconsejó libros y cine. Y Pep le contaba secretos del juego: "Mira ése de ahí, se esconde. Lo que necesitan saber tus compañeros es que estás disponible siempre", le decía en tardes de Camp Nou. "Pep no es nada profesoral, pero será un gran profesor de futbolistas", escribió Trueba, cuatro años antes de que Guardiola, en su primera temporada como DT, esté hoy a un paso de lograr la triple corona: Liga de España, Copa del Rey y, si vence esta tarde a Manchester United, también Liga de Campeones.
El futbolista y el escritor viajaron juntos por el mundo. Guardiola, en busca de conocimiento futbolero. Trueba, a la caza de material para una nueva novela. En la Argentina, Pep y Trueba pasaron todo un día con Marcelo Bielsa, en el campo de Loco en Máximo Paz, en octubre de 2006. "¿Si son parecidos? Obsesivos hay miles, pero Pep es un obsesivo creativo", me dice Angel Cappa. Guardiola llamaba desde Estados Unidos al actual DT de Huracán y permanecían una hora en el teléfono cambiando puntos de vista sobre partidos del Mundial 94. Guardiola, cuyo nombre sonó para jugar en Racing, en tiempos de Daniel Lalín; en Banfield, por su amigo Matute Morales, y en River, por Flaco Menotti, aprovechó su viaje a Buenos Aires para conocer a Matías Manna. El joven periodista rosarino había creado en 1999 el excelente sitio de Internet Paradigmaguardiola.blogspot.com, un lugar de culto y admiración a Pep. Manna regaló cinco libros a Guardiola. Entre ellos, una recopilación de textos de Jauretche; una biografía de Bielsa (Lo suficientemente loco, de Ariel Senosiain); Fútbol y patria, de Pablo Alabarces, y el mítico Operación Masacre, de Rodolfo Walsh, sobre los fusilamientos de José León Suárez de 1956. A Guardiola, un admirador de Truman Capote, lo conmovieron el libro y la vida de Walsh, escritor, periodista y militante montonero, muerto a balazos por un Grupo de Tareas de la ESMA el 25 de marzo de 1977, un día después de escribir su célebre carta abierta a la Junta Militar, en la que denunciaba la matanza que otros callaban. "A uno le gustaría ser y comportarse en la vida como el señor Walsh. Eso es coraje, y lo demás, tonterías", dijo Guardiola. Lo recordó el propio Manna en un artículo reciente, publicado en la página web de Universidad Nacional de Rosario.
Guardiola llegó a desfilar como modelo en la Pasarela Gaudí, con ropa de su amigo y diseñador Toni Miró. Hace unos años, realizó un exhaustivo seguimiento a José Luis Rodríguez Zapatero para un documental sobre la vida del presidente del gobierno español. Y tuvo un diálogo público con el historiador Rafael Azcona sobre España y la Guerra Civil. El escritor mexicano Juan Villoro, que el domingo pasado publicó un gran retrato de Guardiola en El Periódico, de Cataluña, desafió a su colega argentino Martín Caparrós a que Guardiola cumpliría el compromiso y asistiría a una mesa sobre fútbol y literatura, programada a la misma hora en la que Barcelona debía jugar contra Inter, de Porto Alegre, en Tokio, en 2006. Su club jugaba la final del Mundial de Clubes, me cuenta Caparrós, pero Guardiola, efectivamente, allí estaba, en la Caixa Forum de Barcelona debatiendo con el escritor catalán Sergi Pamiés ante apenas una quincena de personas, con dos pantallas grandes a los costados de la sala, siguiendo la derrota de Barça. Villoro, para quien el Barcelona actual "cumple con todos los sueños del fútbol", dijo en una Feria del Libro de Buenos Aires que Guardiola estaba "condenado a un equívoco esencial: los escritores quieren hablar con él de fútbol, y él quiere hablar con ellos de libros". El Guardiola escritor también tiene lo suyo. "Zinedine Zidane tiene bonito hasta el nombre", inició algún artículo en el diario El País.
No todas fueron rosas para un jugador que, tras una dura batalla judicial, logró ser sobreseído de una acusación de doping cometido en Italia. El ambiente del fútbol ?sabemos? sospecha de quienes cultivan aficiones tales como la poesía. "Que lea menos y corra más", le reprochaban hinchas molestos, acaso porque para Pep era la pelota la que siempre debía correr más que el jugador. Más aun: "Si le gustaba la poesía debía de ser gay", se dijo durante años en España. El propio Guardiola ironizó sobre el tema cuando en marzo de 2008 presentó en Zaragoza la última y premiada novela de Trueba. En Saber perder, Trueba habla de un hábil futbolista argentino, Ariel Burano, cuyo personaje, según cuenta, inspiró en jugadores, como Pablo Aimar, Conejo Saviola y Javier Mascherano.
El arriesgado Barcelona de Guardiola juega a ganar. Pero no de cualquier modo. "Me pregunto cómo se gana sin jugar", afirma Pep. Guardiola admira a Johan Cruyff y ama jugar con wings, hasta tal punto que ?según ironiza Jorge Valdano? "si jugara en la playa pondría a un compañero en la orilla del mar, y a otro, en la escollera". Por eso ubicó a Lionel Messi en una banda, aunque se tienta con correrlo cada vez más hacia el centro, como en el reciente 6-2 frente a Real Madrid. Cuentan que Pep regaló a Messi el nuevo libro de Trueba. Saber perder, en rigor, es un código incorporado en la vida de Guardiola. Lo aprendió de gente como el masajista Angel Mur, tras cuya muerte Pep escribió: "Me ayudaba a tener las piernas en el lugar y la cabeza encima... A vivir, porque las cosas te afectan. A disfrutar con cura y prudencia la victoria, y cerrar los dientes por seguir adelante... A ser buena gente, hoy que parece que ser buena gente se ha de escribir con letra pequeña?".
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