lunes, 15 de marzo de 2010

Otra vez un título llamativo: “Vuelvan a intentar derogar el DNU”

Fue La Nación el sábado 13 de marzo de 2010.

Si uno fuera un psicólogo de café, diría que el cronista tuvo un acto fallido.

En el título parecen adivinar lo que va a hacer la oposición, “Vuelven a intentar derogar el DNU”, en referencia a lo que podrían intentar hacer el miércoles 17 los senadores que se oponen al gobierno.

Pero ¿habrán querido decir eso? Porque lo que realmente dice el título es: “Vuelvan a intentar derogar el DNU”.

Una orden, un mandato a los opositores, de parte de un medio de prensa. Algo que sería raro, si no fuera porque ya se sabe, tanto La Nación como otros multimedios, no son en realidad medios de prensa sino factores de poder que actúan en política, movilizando, impulsando, opinando, de acuerdo a sus intereses.

Ahora me quedó más claro.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Hoy se pasaron de brutos con los títulos

Miren ustedes. Clarín dice: “La Corte le reclamó mesura a Cristina por el ataque a los jueces”.
Estudiantes de periodismo y periodistas recibidos, atención. Todo lo que les enseñaron no sirve. Clarín decidió cambiar las reglas. Eso que tanto le criticaban a Crónica en un tiempo: los títulos desmesurados (¿crispados se dirá ahora?) ya no corre más.

Voy al título: La Corte, con mayúsculas, invoca a un organismo casi sacrosanto. La Corte (¿donde se reúne el rey con los súbditos, donde se discuten los grandes temas?). El nombre le da importancia. “La Corte le reclamó”. ¡La pucha!, encima no pide, reclama debido a su importancia. Para Clarín lo que diga la corte es casi sagrado… “le reclamó mesura a Cristina”, continúa. Y uno, periodista, se pregunta ¿quién es Cristina?

Según el título de Clarín, con todo lo importante que parece ser “la Corte”, ¿se reúnen para pedirle mesura a una tal Cristina?
Según Clarín es “por el ataque a los jueces”. ¿Y cómo los atacó? ¿Con armas, con palabras, con miradas?

Convengamos que este título, no sólo es confuso, sino tendencioso y tiene fines perversos ¿Por qué? Porque nadie que sea más o menos ecuánime puede presentar de tal modo a uno de los tres poderes de la Nación: el Ejecutivo, la figura más importante del sistema democrático, según la Constitución Argentina, es el presidente de la nación, y aunque este sea ¡una mujer! merece el mayor de los respetos (por lo menos en la formalidad del periodismo).

Pero como Clarín olvidó el periodismo para pasar directamente a la política, hace rato que dejó de considerar a la presidencia de la nación como la máxima autoridad. Es sólo “Cristina”. En cambio, una parte del sistema judicial, la Corte, es más importante para ellos. Parece olvidar Clarín que el Poder Ejecutivo está integrado por una sola persona, el presidente, en cambio el Poder Judicial, como el Poder Legislativo, están integrados por cientos de individuos, y en el caso del Judicial, ni siquiera son elegidos democráticamente.

Si hay tres poderes, no sería lógico hablar de “ataque” en una nota periodística, a menos que se quiera dar la sensación de “caos”, algo que intenta el multimedio monopólico más grande del país desde hace unos cuantos meses, sin poder lograrlo todavía.
No hace falta meterse en la discusión y preguntar quién tiene razón, o cuál es el fondo de la cuestión.

Clarín, con su maniobra de desinformación permanente, hay que voltear a la Presidenta que perjudicó sus intereses particulares…
¡Viva el periodismo pendiente! (de sus propios intereses)

lunes, 8 de marzo de 2010

Una maniobra electoral de Clarín

Por Raúl Kollmann

El 14 de junio pasado, dos semanas antes de las elecciones, un domingo, Clarín publicó en su principal título de tapa, en la página 3 y en el editorial firmado por Eduardo Van der Kooy, que Néstor y Cristina Kirchner preparaban una gigantesca maniobra: en caso de perder las elecciones en la provincia de Buenos Aires, adelantarían los comicios presidenciales de 2011. Incluso dieron una fecha precisa: 10 de marzo de 2010.

Como es obvio, pasado mañana no habrá elecciones.

Y queda claro también que todo fue una operación política del diario, seguramente para crear el ambiente de derrota del Frente para la Victoria. También se decía por entonces –y la gran vocera fue Elisa Carrió– que el 28 de junio habría un gran fraude electoral. Lo cierto es que no lo hubo o, al menos, nadie lo denunció. Ni siquiera Carrió.

Aquel 14 de junio, Clarín señalaba que “el adelanto electoral fue escuchado por un dirigente que accede con periódica frecuencia a la intimidad de Néstor Kirchner, pero con quien mantiene diferencias”. Esa fue la fuente de la tapa del diario. Señalamos entonces que, como mínimo, Clarín debería haber explicado cómo se iba a hacer semejante maniobra.

Para adelantar las elecciones presidenciales, debe hacerse una reforma constitucional, porque la reforma aprobada en 1994 dice taxativamente que los comicios presidenciales deben ser convocados dentro de los dos meses anteriores a la conclusión del mandato del presidente en ejercicio. O sea que, teniendo en cuenta que Cristina Kirchner termina el mandato el 10 de diciembre de 2011, por orden de la Constitución, las elecciones se tienen que hacer después del 10 de octubre de 2011.

Los comicios presidenciales están fijados por la Constitución, no son como los de diputados y senadores, cuya fecha se establece por ley. Por eso, para adelantar aquella elección al 14 de junio, el oficialismo requirió una ley, que fue aprobada por las dos cámaras. Clarín quiso sugerir en aquel momento que la derrota sería tan grave que la Presidenta iba a renunciar. Pero tampoco en ese caso habría elecciones. Como cualquier argentino sabe, cuando renuncia un presidente, asume el vicepresidente. El 14 de junio, cuando se dedicó la tapa del diario a esta supuesta maniobra, el vicepresidente era Julio Cleto Cobos y lo sigue siendo hoy. Clarín no decía, por ejemplo, que Cobos también renunciaría.

Cuando renunció Fernando de la Rúa, que no tenía vicepresidente por la renuncia de Carlos “Chacho” Alvarez, tampoco hubo elecciones. Asumió el presidente provisional del Senado, Ramón Puerta, y la Asamblea Legislativa designó sucesivamente a Adolfo Rodríguez Saá y Eduardo Duhalde. Es que así lo establece el texto de la Constitución.

Está dicho, si la Presidenta renuncia, asume Cobos, y si también el vicepresidente dimite –nadie explicó por qué lo haría– la Asamblea Legislativa tiene que elegir a un diputado, un senador o un gobernador para que asuma la presidencia hasta el 10 de diciembre de 2011. Como cualquiera sabía en junio del año pasado, una derrota K en las elecciones lo pondría en una situación de minoría en el Congreso, por lo que la designación de un presidente para terminar el mandato de Cristina se haría con una mayoría anti-K, lo que significa que el oficialismo ni siquiera tendría capacidad para designar a alguien de su gusto.

Así las cosas, la gigantesca maniobra publicada por Clarín en plena campaña electoral terminó siendo eso: un acto de campaña. De hecho, Néstor Kirchner fue derrotado en territorio bonaerense y pasado mañana no hay elecciones. En aquel momento, Página/12 consultó a jueces, constitucionalistas y fiscales. Todos coincidieron en que lo publicado por Clarín no era viable. Estuvieron en lo cierto

martes, 2 de marzo de 2010

Los multimedios avergüenzan al periodismo argentino

Si faltaba algo para confirmar la nota de la semana pasada, hoy, martes, los dos grandes diarios, opositores a todo lo que no les convenga, mostraron otra vez la hilacha.

En su histérica obsesión por voltear a los K usaron sus tapas para mostrar lo que no se debe hacer.

La semana pasada les explicaba: en un país, para ellos, en crisis, sus tapas del sábado estaban dedicadas (con títulos catástrofe) a demostrar que EE.UU. (en realidad un subsecretario) criticaba a la Argentina y le respondía a la ‘soberbia’ de la Presidenta que se atrevía a criticar a Barak Obama con respecto a su política hacia América Latina.

Por supuesto que no merecía tapa ya que, según ellos, había problemas mucho más serios en el país ‘al borde del caos’. Pero no se podían perder la oportunidad de sugerir a los lectores: “¡Miren, la máxima potencia del mundo también critica a Cristina!, no somos sólo nosotros”.

Pero miren qué injusticia: nada más que dos días después viene quien no iba a venir (porque EE.UU., decían, está enojado con la Argentina -en realidad… con la perversa presidenta): Hillary Clinton. Que para colmo no es un subsecretario, sino el propio ¡Canciller!, secretaria de estado le dicen ellos, que no sólo se reunió con la presidenta Argentina, sino que participó de una conferencia de prensa junto a ella, y además felicitó a la Argentina, elogió los progresos, pidió mirar las cifras y culminó: ¡Argentina está mejor que EE.UU. con respecto a la deuda!

Más allá de lo que uno piense con respecto a la deuda, los EE.UU. y Cristina Kirchner, la continuidad periodística hubiera necesitado una tapa idéntica a la del sábado, con esto que era mucho más noticia que aquella, por la novedad, por los personajes, incluso por la mediación ofrecida por EE.UU. con respecto a Malvinas.

Pero no, como no iba la información de acuerdo a sus necesidades, a su propia línea, a sus intereses, decidieron mandar esa información a la página 13, y a la tapa, la información que ellos consideraron más perjudicial para el gobierno. ¡Sin siquiera dar información sino opinando!; rompiendo sus propios códigos, sus propias pautas, solamente para atacar en la forma más virulenta posible al gobierno que odian. Uno dice “Toman”, como quien dice: “roban”, y profetiza: “estalló otra crisis” (¿?). Y el otro (ver foto), antes que informar, brinda su opinión interesada: “Maniobra de Cristina”.

Eso puede ser política, eso puede admitirse en políticos, pero jamás en periodistas, y menos en medios masivos que se dicen defensores de la libertad de prensa y se declaran independientes. En realidad son factores de poder interesados.

Y ¡ojo! Muchos podemos estar muy en contra del gobierno actual, criticarlo y votar en su contra, pero nadie que realmente se considere un ciudadano libre puede tolerar que le cambien la realidad, lo induzcan a pensar como quiere un grupo de poder y le digan lo que tiene que pensar. Eso es manipulación y desinformación, algo verdaderamente repugnante, contrario a todo periodismo de verdad.

La frutilla del postre la dio en la conferencia de prensa la periodista de Clarín, poco profesional pobre, cuando le preguntó a Cristina si iba pedirle una “cita” (SIC) a Obama. La Presidenta no perdió la oportunidad de identificar a la periodista, para que todos advirtieran su tontera, y le explicó que ellas sólo hacía “citas” con su marido…

sábado, 27 de febrero de 2010

Multimedios: “Al presidente lo ponemos nosotros”

Es increíble cómo la actitud opositora de los medios concentrados en la Argentina, es capaz de llevarlos a cualquier sitio.

Ya durante la semana mostraron una actitud por lo menos ‘desvaída’ con respecto a una posición del gobierno argentino frente a la piratería inglesa. Una posición que le valió elogios, aún entre sus rivales políticos, y una acción internacional que consiguió un apoyo impensando, y sin fisuras, de todos los gobiernos de América.
Pero como los multimedios no tienen ya un pensamiento periodístico sino político, dejaron de lado ‘la noticia’ y privilegiaron su oposición política.

Hoy, La Nación y Clarín coinciden en sus titulares: “EE.UU. expresó malestar por las críticas de la Presidenta” dice el primero. “Obama es el más popular, replicó EE.UU. a Cristina”, completa el segundo.
La primera curiosidad surge cuando ambos diarios se refieren a un país con su nombre (EE.UU.) y a otro con el nombre de quien lo preside (Argentina).
La segunda, cuando pareciera que ambos títulos actúan casi en forma concertada (como si el segundo se correspondiera con el primero).
Una tercera, surge cuando se trata de entender la lógica del que escribe los titulares. Parece que para ambos medios, cuando la Presidenta dice algo, lo dice ella, y cuando un funcionario de segundo nivel (el subsecretario Arturo Valenzuela) habla en EE.UU., lo hace en nombre del país.

Esas actitudes dan la impresión de que en ambos casos se intentara separar a la República Argentina de un presidente democráticamente elegido. ¿Será parte de la campaña en contra de CK que llevan adelante desde hace mucho ambos medios periodísticos? Entonces, uno podría preguntarse: ¿cualquier funcionario, de cualquier jerarquía, habla siempre en nombre de los Estados Unidos?

Lamentablemente, los pseudos periodistas de ambos diarios dejaron pasar la oportunidad de destacar la débil argumentación del subsecretario para América Latina, Arturo Valenzuela, quien responde a una crítica fundada (EE.UU. parece seguir con la política anterior de no dar valor a América Latina, preocuparse sólo por sus intereses en A.L. e intentar llevar su ambición belicista al interior de esos países), con una opinión con valor relativo: “Obama tiene real compromiso”; y una afirmación aventurada y a todas luces falsa: Obama cuenta con “mayor popularidad” que varios jefes regionales, sigue opinando Valenzuela.

Y si hiciera falta algo más para resaltar la débil argumentación de Valenzuela, bien hubiera valido recordar la amistad que el funcionario tenía con anteriores gestiones gubernamentales argentinas, y hubiera sido oportuno mencionar que el mismo funcionario hace pocas semanas se atrevió a meterse en los asuntos internos de la Argentina para defender la actitud semi ilegal y patotera de su empresa Kraft, y hasta se animó a criticar la supuesta inseguridad jurídica actual de la Argentina y a elogiar la política económica de Menem-De la Rúa.

¿Falta de rigor periodístico o política de oposición destructiva permanente?
¿Será ésta la libertad de prensa que defienden los dueños monopólicos del papel de diarios?

viernes, 26 de febrero de 2010

Inflación a toda costa, mentiras a la carta

Los grandes medios de prensa concentrados decidieron dedicarse a fogonear la inflación. El primer paso lo dio el diario “La Nación”, aumentando en enero su precio de tapa alrededor del 15%. ¿Por qué? No se sabe, y por supuesto que no le dieron explicación a nadie, aunque ese gesto no fue seguido por “Clarín”.

A partir de allí, y en cuanto agotaron el tema “Redrado”, todos los medios concertados comenzaron a plantear que el consumo llevaba a la inflación. Ante el éxito mayúsculo de la temporada veraniega, su argumento negativo fue: a mayor consumo, mayor inflación, jugando con la inyección de dinero que el Estado aportó con la asignación básica por hijo, que significó un impulso al consumo, alejando al país, aún más, de las consecuencias de la crisis mundial. Empezaron con la carne (a partir de un aumento real y con múltiples causales) y trataron de extenderlo a otros rubros (si no lo hacían no podía hablarse de inflación). Por desgracia, para su intención, aumentaba la vaca y no aumentaba el pollo…

Y allí empezaron a hacer sus encuestas perversas. En realidad, un par de periodistas de TN dirigidos a los lugares más caros nos informaron del aumento del 30% de los útiles escolares. Duró muy poco. Al otro día salieron los directivos de las cámaras de librerías a desmentir enfáticamente. De un año al otro los aumentos no llegaban al 10 por ciento. Hasta la soberbia de Magdalena Ruiz Guiñazú debió recular frente a la realidad. Pero los medios no cejaron en su intento. Arremetió “Clarín” con un aumento del abono del cable del 10%, sólo motivado por sus ansias de ganar más y echar un poco de leña al fuego de la supuesta inflación.

“La Nación” volvió al ataque con los precios de las verduras. Hace una semana sacó una encuesta mentirosa, donde llegó a decir que había un aumento del tomate de más del 100% (justo el tomate que había llegado a $20 el kilo dos años atrás y hoy ronda los $5). Fue inútil, sólo la lechuga acompañó a los agoreros.

Las asociaciones de consumidores intentaron frenar el aumento del cable, pero no pudieron, los jueces adictos le dieron la razón (sin razón valedera), y por ahora, el injusto aumento se mantiene.

El último golpe es otra indignidad de los grupos monopólicos. Ahora anunciaron un aumento del papel de diario. Ellos, los dueños del “Papel Prensa” gracias a Videla, dan un nuevo golpe, obligando a todos los medios (regionales, barriales o independientes) a pagar más por el producto del que ellos son únicos dueños.

Lo vergonzoso de estos grupos, no es sólo que defienden sus intereses empresariales, no es sólo que saquen y pongan presidentes según su conveniencia, sino que además traicionen a la sociedad, le mientan alevosamente, traten de engañar con noticias no ciertas o que no son, violando sus propias normas y tratando de modificar la realidad a su antojo.

Leer atentamente cada línea, mirar menos televisión, advertir para quién trabaja cada seudo periodista que aparece, es una tarea urgente e indispensable para poder rescatar la verdadera realidad. O sí no, por nuestra salud mental, habrá que dejar de escuchar lo que “se dice”, según los medios, y empezar a ver con nuestros propios ojos cuál es la verdad que nos rodea. No es fácil, pero vale la pena intentarlo. Tal vez otro mundo se abra a nuestros ojos.

lunes, 22 de febrero de 2010

Hasta Avila denuncia a Clarín

Más allá de la actitud del diario Clarín en los últimos años (en cuanto a la intención de sacar y poner candidatos), se suman los jucios, las denuncias y las críticas de diversos sectores, por sus acciones extraperiodísticas.

Esta vez el diario La Nación se vio obligado a romper en parte el pacto de ayuda mutua que mantiene con su socio en "Papel Prensa", publicando en un pequeño recuadro la denuncia de Carlos Avila ante el juez Oyarbide.

"El empresario de medios Carlos Avila declaró ante la justicia que sopecha que Torneos y Competencias y el Grupo Clarín, empresas a las que estuvo vinculado, habrían ordenado las escuchas telefónicas de las qeu fue víctima durante 2007 y por las que está preso el ex policía federal Ciro James", dice el diario de los Mitre.

Avila dijo que en 2007 negoció con Julio Grondona y le propuso un plan integral, pero finalmente la AFA arregló ocn Clarín y TyC. "El declarante tiene las siguientes razones fundadas para sostener que posiblemente las escuchas venían de ese grupo, las que radican en que ese grupo (Clarín y Torneos) tenían un fuerte temor de qeu el declarante creciera en su relación con Direct TV, de la cual era socio a esa fecha", dice la confusa redacción del diario La Nación.

"Dijo además que cree que esto es así porque Alejandro Burzaco, hermano del funcionario porteño, es el CEO de Torneos y Competencias y en 2007 participaba de las reuniones de directorio de la empresa", concluye el diario de los Mitre.

¿Eso que el Grupo Clarín llama "periodismo independiente", sera la pelea por entrar en todos los negocios posibles a cualquier precio?