martes, 11 de enero de 2011

"La Nación" ayer, hoy y ¿siempre?

Quisiera empezar el año con una pequeña curiosidad.

Ya conocen mi opinión acerca del periodismo, y lo mal que lo ejercen los grandes medios. Por algo empezamos con Prensa Libre hace 24 años; veíamos que los grandes medios ninguneaban a los barrios, a la "gente común", y sólo se ocupaban de las ciudades y los pueblos de las provincias argentinas cuando una tragedia, un crimen o alguna figura más o menos popular los visitaba.

Por esa época supimos que había miles de medios y periodistas de todo el país, más o menos modestos, más o menos profesionales, pero dignos, que procuraban lo mismo que Prensa Libre: llegar al lector en su propio barrio y contarle lo que los grandes medios escondían.

Y no es extraño y no tiene nada que ver con la idea política de cada uno. Cuando más grande es un medio, más grande es la empresa que lo sostiene, y cuando ésta es casi un monopolio que cuenta con infinitos medios, y también con intereses financieros, inversiones diversas, participación en la bolsa y hasta capacidad de lobby y aliados en todos los ámbitos... Bueno, ya no se trata del cuarto poder sino del primero, o del segundo aliado con el primero.

Uno de estos "grandes" es el diario "La Nación", siempre, desde su propio origen, representando a los sectores ligados al poder económico y político, haciendo gala de su capacidad de cambiar leyes, torcer a la justicia a los dirigentes políticos y a los presidentes.

Por lo menos, esto es lo que se desprende con claridad de un artículo debido a un médico, político, periodista y escritor argentino, que le dio su apellido a un municipio del gran Buenos Aires: Eduardo Wilde.

Sin más interferencias, aquí va un fragmento de su nota: “La nación” y su partido, escrita en 1885.

“La nación” y su partido

“(…) "La Nación" tiene, como su dueño, una tradición. Se fundó para sostener el gobierno del General Mitre y debió su éxito primero a una nimiedad, al hecho de poner en lo alto de la primera página la salida de los trenes, lo que lo asemeja a una guía, y por lo tanto le daba grande importancia, pues por aquellos tiempos no había guías en Buenos Aires.

Por estas épocas el partido mitrista estaba en derrota y sus afiliados se ocupaban de dos cosas:
lº Leer "La Nación" era cosa de conciencia.
2º Tramar revoluciones.

"La Nación" progresaba, se vendía como se vende la biblia en Inglaterra, y le sucedía lo que le sucede a la misma biblia: nadie la entendía.
Pero eso no importaba.

Un mitrista, por aquellos días, no almorzaba antes de leer "La Nación", como los curas que no almuerzan antes de decir misa.
Una vez leída "La Nación", ya estaban listos para todo, briosos y contentos; El sastre les podía tomar medida, para hacerles ropa, podían hacerse cortar el pelo; se resolvían a pasar por la casa de sus novias, y se hallaban, en fin, en actitud de emprender las más grandes conquistas y de discutir amplia e inútilmente todos los problemas sociales.

¿Ha leído Ud. "La Nación? se preguntaban unos a otros en la calle.
Una mirada terrible era la sola contestación, una mirada que quería decir: ¿Acaso no soy hombre?

El hecho es que en aquella época, el partido mitrista era una religión con todos sus atributos, y cada mitrista un devoto fanático, intransigente, apasionado y sincero. Creer en Mitre era creer en Dios.
No eran los suscriptores quienes sostenían "La Nación"; era la fe, la creencia en un Mitre supremo creador y orador de todas las cosas, aunque todas le salieran mal.
Esta idolatría ha continuado; la religión de Mitre ha perdido, es cierto, la mayor parte de sus adeptos, pero todavía cuenta numerosos y arrumbados sus creyentes que sostienen el culto y se desayunan con "La Nación".

¿Cuál ha sido entre tanto el papel de ese gran diario en la política del país?
El mismo que el de su actual propietario.
Sirvió un tiempo para mucho; hoy no sirve sino para anular a sus allegados.

Desde los primeros días del gobierno de Sarmiento, "La Nación" abrió campaña contra él, y la campaña más o menos violenta ha continuado contra todos los gobiernos (…)

La razón de la impotencia de "La Nación" es su falta de tino práctico; su manía de ir contra los hechos, su vanidoso amor por las fórmulas vacías, sus utopías cambiantes, sus principios de ocasión que cambian con el viento del día, su imprevisión, en una palabra: Sí, su imprevisión.
Esta palabra debería figurar en la casa, en el templo, quisimos decir, de "La Nación", como un epitafio.

(…) "La Nación" sería un diario de verdadera importancia si tuviera principios, lógica, consecuencia, previsión y amor bien entendido por su partido.
Así como está, solo es una empresa comercial en la que (…) noticieros y cronistas ven pasar los años envejeciéndose en el santo temor de Dios.

(Eduardo Wilde, "Fígaro", octubre 28 de 1885)

martes, 28 de diciembre de 2010

¿Cuál Nelson Castro? ¿El que compró casi dos millones de dólares?


Después de leer estas cosas, uno ingenuamente se pregunta por qué estas noticias no aparecen en las páginas de los grandes medios


Degradación (de Página 12: 28-12-10)


Por Horacio Verbitsky

Nelson Castro le preguntó al jefe del gabinete Aníbal Fernández por su presunto nexo con negocios turbios de la Policía Federal, afirmación que me atribuyó. Cuando Fernández negó que yo le hubiera formulado tal cargo, Castro le dijo que le mandaría un mail con mis notas. Le agradecería que me lo enviara también a mí, a ver si me entero. Al introducir su pregunta, Castro dijo “según plumas que responden al gobierno, como Horacio Verbitsky”. La degradación de los estándares periodísticos por una motivación política rompe así nuevos límites, pese a las luchas compartidas por la libertad de expresión. Le aconsejo que lea lo que el domingo escribió sobre mí Jorge Fontevecchia, director del bisemanario que cada domingo edita la columna de Castro, inspirada por el secreto lema “Más vale rumor en mano que cien noticias volando”.


Según la página Web de diario Crónica del 7-02-2010, entre las personas vinculadas con los medios que hicieron compras entre 2008 y 2009 se encuentra el periodista Nelson Castro ($ 785.125 en 2008 y $ 991.790 en 2009)

viernes, 10 de diciembre de 2010

Otra vez fuentes falsas de Morales Solá y La Nación

Esta vez el crédulo es el obispo de La Rioja, Roberto Rodríguez, quien basándose en dos notas del diario La Nación, acusó a senadores de haber recibido coimas para la aprobación de la ley de matrimonio civil.

El obispo había leído la nota de Joaquín Morales Solá donde se decía: “Hace poco, con motivo de la votación de la ley que instituyó el matrimonio igualitario, la senadora riojana Teresita Quintela confesó públicamente que estaba en contra de la iniciativa, por firmes razones de conciencia, pero que votaría a favor porque debía preservar la solvencia fiscal de su provincia”.

La senadora, que había presentado un proyecto de referéndum para que la “sociedad se expidiera” antes de aprobar la ley, estudia ahora demandar al periodista de La Nación (denunciado también por haber colaborado con altos jefes militares de la dictadura) por sus dichos.

El cura Rodríguez por su parte, debió retractarse de sus dichos, y en su descargo afirmó que la prensa “tergiversa los dichos”. Claro, el obispo no tuvo en cuenta que, en su cruzada antikirchnerista, Morales Solá estaba dispuesto a trabajar con rumores, fuentes desconocidas y pruebas escurridizas.

Todo vale para ciertos periodistas políticos, en su afán de proclamar sus ideales, por encima de la realidad y la verdad, y todo vale para los que no resignan a aceptar la legitimidad de las leyes que aprueba la mayoría de la sociedad.

Si la justicia confirmara la autenticidad de la foto donde Morales Solá junto al general Acdel Vilas visita un campo de concentración de la dictadura (Miradas al Sur 5/12/2010), más que un juicio por calumnias, el escriba de La Nación deberá afrontar una acusación mucho más grave.

viernes, 3 de diciembre de 2010

WikiLeaks: Clarín, La Nación y compañía, saben elegir lo que publican

Clarín, La Nación y compañía, saben elegir lo que publican. No hacen mención a los “periodistas cautivos” de la embajada norteamericana, a las visitas de ciertos políticos ‘argentinos’, a la calificación de ‘sensacionalista’ para el diario La Nación. Extrañamente, dedican sus tapas al rebote de sus propias opiniones en contra del gobierno actual.

Uno de los documentos, que seguramente se olvidaron de publicar, menciona algunas actitudes destituyentes de prestigiosos dirigentes locales.

Los amigos de El Noticialista tradujeron algunos de los documentos revelados por WikiLeaks, que ‘casualmente’ todavía no fueron publicados por los diarios Clarín, La Nación y subsidiarios. Allí se nombra a Diego Guelar y su jefe Mauricio Macri, Rosendo Fraga, Julio Cobos, Clarín, Elisa Carrió, Gerardo Morales, Luis Barrionuevo, Jorge Brito, Carlos Melconian, Miguel Broda.

Es un informe de Tom Kelly, el anterior encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires, a partir de algunas charlas con políticos, economistas y periodistas locales. El resultado quedó plasmado en el informe secreto 853, del 22 de julio de 2009.
Kelly dice que le preocupaba la capacidad de Cristina Fernández para mantenerse en el Gobierno, después de la confrontación con la Mesa de Enlace y tras los resultados de las elecciones legislativas de 2009 y explica: “Gran parte de la especulación fue alimentada por los opositores más encarnizados del gobierno. Diego Guelar, un asesor de política exterior del alcalde de Buenos Aires Mauricio Macri, le dijo a un visitante miembro del Congreso en agosto pasado que `este gobierno no va a durar 60 días´", y dice que, según Macri, “los argentinos estarían `felices´ con la caída de los Kirchner.”

Kelly cuenta también que uno de los que instaron al gobernador Daniel Scioli “a romper filas con los Kirchner” durante la controversia con el campo”, le dijo que la respuesta de Scioli fue: ”yo no soy un golpista".

El más entusiasmado con la destitución – dice en el informe- era Rosendo Fraga: “De acuerdo con Fraga, el 10 de diciembre la llegada de los vencedores de las elecciones del 28 de junio creará un Congreso con el poder de quitar a CFK de su cargo. Fraga cree que los Peronistas y las fuerzas cercanas al vicepresidente Julio Cobos conspirarán para sacar a CFK de su cargo para reemplazarla por Cobos”.

En el informe secreto 853 revelado por WikiLeaks, se compara al golpe de Estado contra Zelaya en Honduras, con los planes de Fraga, Cobos y compañía. El funcionario entonces registró otras opiniones. Una de ellas fue la encuestadora Doris Capurro, Directora de la consultora Ibarómetro. “Haciéndose eco de un refrán frecuentemente escuchado”, señala Kelly en el informe, “la encuestadora Doris Capurro añade que la prensa argentina, en particular el dominante grupo de medios Clarín, a menudo sirve como "Central Golpista". Clarín, dijo, fomentó la salida de Fernando de la Rúa del poder en 2001, y sus propietarios son críticos feroces de los Kirchner.”

El diplomático también incluyó en su informe los posicionamientos de otros referentes. “Algunos parecen estar cercando a la presa. La líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, dijo inmediatamente después de la derrota del Gobierno de las elecciones de medio término que `si Cristina no reacciona en una semana, ella va a tener problemas para gobernar´. En la misma línea, el líder radical Gerardo Morales dijo hace unos días que `si el diálogo actual se desmorona, el Gobierno tendrá un margen de error tan pequeño que puede pasar cualquier cosa´. El fin de semana, el líder sindical disidente Luis Barrionuevo dijo claramente que `veo a Julio Cobos terminando el mandato de Cristina´.”

Según Kelly, el banquero Jorge Brito, “en realidad Néstor ha cambiado. De hecho, se ha vuelto loco. Jorge Brito, una vez conocido como `el banquero de Néstor´, parece creer esta teoría, confiándonos que NK parece cada vez más obsesivo y poco dispuesto a escuchar consejos. `Solía escucharme´, recordó Brito, `pero ahora ni se molesta´. Otro banquero nos dijo que `Néstor básicamente ha tenido un colapso nervioso´."

Kelly también tuvo la oportunidad de escuchar la opinión de algunos economistas. Carlos Melconian, aliado de Mauricio Macri, advirtió que “a menos que el Gobierno de CFK levante su política económica, puede enfrentar el mismo destino sombrío que los gobiernos de Alfonsín y De la Rúa”.

El funcionario afirma: “la política del equipo económico del Gobierno es objeto de burla entre los economistas serios aquí”, como por ejemplo Miguel Broda, quien se quejaba de que "no hay un solo macroeconomista serio en todo el equipo del Ministerio de Economía”.

Según Kelly, “el banquero Brito describió al Gobierno como `formado por personas que ni siquiera pueden sumar o restar´. Él fue particularmente mordaz con Guillermo Moreno, a quien llamó un `psicópata´ que `piensa que es un genio´, pero `es tan tonto como el resto de ellos´.”
Además, “de acuerdo con Mario Blejer, `Néstor no sabe nada de economía, y para empeorar las cosas, piensa que sabe, por lo que no escucha consejo´.”

Pero el encargado de negocios de la embajada se queja de estos pronósticos. “Durante más de dos años hemos estado escuchando espantosas previsiones de una inminente y abrumadora crisis fiscal justo a la vuelta de la esquina. Sin embargo, dos de nuestros mejores contactos -Javier Alvarado, Gerente General de Banco BICE, y Juan Carlos Barboza, jefe de cambio de divisas del Banco Central- nos dicen con cierta seguridad que el Gobierno de Argentina es capaz de cumplir con sus obligaciones. En el frente de los pagos de la deuda externa, ambos dijeron de forma independiente que el Gobierno de Argentina tendrá fondos suficientes para cumplir con los pagos de la deuda en 2009 y 2010.”

Kelly finaliza su informe explicando por qué pensaba que CFK llegaría hasta el final de su mandato en 2011. “Esta recopilación de muchos argumentos que circulan alrededor de la durabilidad del régimen de CFK no pretende crear la impresión de que el gobierno está condenado. En la Misión, creemos que CFK seguirá siendo presidente hasta diciembre de 2011”, y destaca: “el tiempo probablemente está del lado de los Kirchner.”

martes, 30 de noviembre de 2010

250 mil secretos revelados, pero uno sólo es tapa de La Nación

Y sí, La Nación es inefable. Sus periodistas, que suelen retorcer la realidad para acomodarla a los intereses de sus dueños (Bartolito Mitre y Saguier), hoy se pasaron de la raya.

Si la noticia que sobrevuela las tapas de los grandes diarios es la revelación de que los Estados Unidos espiaba a todos los gobiernos del mundo, incluidos los aliados, y se revelan los 250.000 documentos, La Nación elige uno. Sí, uno sólo, el que más conviene a sus intereses: el espionaje al gobierno argentino, y lo titula de una manera asombrosa: “Duros conceptos de la diplomacia norteamericana sobre los Kirchner”.

Para el que no sabe cómo funciona el periodismo, acá tiene un excelente ejemplo: se recibe la información, se selecciona, se descarta, se excluye, se privilegia, se elige y luego se publica.

Muchas veces se oculta una noticia, porque se cree que al no llegar la información a los lectores, ésta no existe. Por ejemplo: si están en contra de un gobierno, se ocultan las noticias que lo benefician (o se las relega a las últimas páginas) y se pone en tapa las que lo perjudican. En el caso de estar a favor de un gobierno, actúan al revés. Por ejemplo: en épocas de dictadura, La Nación y Clarín omitían la información sobre secuestros y desaparecidos o sobre robos de bebés, y ponían en tapa la información proveniente de las oficinas de prensa dictatoriales.

Y no sólo en la Argentina. Hay que tener en cuenta que esta información revelada en estos días por el sitio Wiki Leaks fue proporcionada, no a un diario, sino a varios al mismo tiempo. ¿Por qué? De esa manera se impedía un ocultamiento. Si se hubiera proporcionado sólo a New York Times, por ejemplo, nadie garantizaba que este diario no hubiera consultado primero con su gobierno y que hubiera decidido publicar o no de acuerdo a sus intereses, o la tajada de prestigio o de ventas que hubiera obtenido. Por eso, los que hicieron las revelaciones (cualquiera hayan sido sus reales intenciones), brindaron esa información a varios diarios de distintas partes de mundo al mismo tiempo.

Esos diarios, que habían recibido información sobre atrocidades norteamericanas en Irak, ya las habían publicado, por eso ofrecían cierta garantía. Y lo más importante: cualquiera hayan sido sus intereses y sus compromisos, al saber que todos recibían la información al mismo tiempo, no se podían arriesgar a ocultar nada, porque hubieran quedado en evidencia, y el desprestigio sería mortal.

Pero volviendo a la Argentina, La Nación deja bien en claro qué es lo que privilegia. Elija: ¿La información o su odio hacia el gobierno? Y lo hace de una manera brutal: acentúa la “preocupación” de la diplomacia norteamericana por la “salud mental” de la presidenta. Hoy, con la credibilidad de la diplomacia yanqui por el piso destaca esa “preocupación” sobre la presidenta, cuando, quizás, debería dudar sobre la salud mental de los funcionarios norteamericanos.

Ante esa actitud de la diplomacia yanqui, repudiada hoy por todos los gobiernos del mundo. Ante las 250 mil informaciones reveladas, La Nación elige una: la más colateral, la que le sirve a sus intereses, la que genera una realidad virtual. Y elige dejar de lado la realidad, la verdad, la información general. Privilegia en tapa sus intereses, por sobre el de sus lectores.

Claro, si estos grandes multimedios jamás informan sobre las denuncias que pesan sobre ellos de malversaciones, evasión de impuestos, lavado de dinero, despidos injustificados, incumplimiento de leyes laborales, complicidades con gobierno s de facto, entre otras cosas, ¿quién puede creer que ahora van a informar sobre la realidad?

Porque se puede tener cualquier tipo de opinión y postura política, como la que tuvo siempre La Nación, en defensa de un sector social determinado. Pero lo de estos tiempos…

En los tiempos en que vivía el general (Mitre, el fundador), seguro que a Bartolito y a Saguier los mandaba a la primera fila del ejército de la Triple Alianza, para que los bravos paraguayos les enseñaran a ser menos atrevidos.

martes, 23 de noviembre de 2010

Si algo le faltaba a Clarín es una nueva acusación en su contra

Cada día que pasa se suman las denuncias y, casualmente, no son como aquellas que suele realizar el matutino con frecuencia. Generan intervenciones judiciales, procesamientos, causas que no cierran, citaciones ante juzgados… Exactamente al revés de lo que ocurre con sus rimbombantes titulares, flores de un día que se van marchitando hasta desaparecer en las páginas interiores del diario.

A las denuncias por Papel Prensa (reales, con dueños de diarios que denuncian presiones, aumentos y falta de entrega del insumo básico), se suman las ya viejas investigaciones por lavado de dinero (tanto para Clarín como para su socio La Nación), impuestos que no se pagan, transferencias de fondos al exterior, compra de dólares al por mayor, etc. Y como si fuera poco, avanzan las investigaciones por la presunta apropiación de hijos de desaparecidos, en días cruciales, donde se juega hasta la libertad de sus directivos.

Y a ello se suman las denuncias por negocios poco claros con la venta de acciones del diario a las AFJP, lo que implicaría una considerable estafa al grueso de los aportantes del sistema jubilatorio hoy vuelto al Estado.

Pero lo más grave es que cada día aparecen nuevas pruebas sobre la connivencia de Clarín, y otros medios, con los golpistas de todas las épocas. Aquellas fotos del brindis con champagne de Ernestina, Videla y Mitre, que marcan una relación estrecha, son un poroto al lado de la participación del ex secretario de redacción del diario, Reinaldo Gregorio Bandini (declarada por él mismo en una carta documento enviada a Ernestina Herrera de Noble) en las adopciones de Marcela y Felipe, hoy herederos del Grupo. Es que Bandini era el nexo entre la cúpula militar y el diario, y llegó a ser instructor de represores. Este hombre, citado por estos días por la Justicia, es uno más del entorno del Grupo que puede aportar nuevas pruebas sobre los manejos, aparentemente bastantes oscuros, que envuelven al multimedio.

Pero como si fuera poco, acaba de conocerse una nueva denuncia, esta vez del secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde, quien presentó un memorándum enviado al presidente Arturo Frondizi (hoy en el archivo de la Biblioteca Nacional), donde se denuncia que el propio Roberto Noble (dueño de Clarín), intentaba presionar a Frondizi, en junio de 1960, para que interviniera la provincia de Córdoba a despecho de la opinión de la legislatura.

El memorándum, escrito por el ministro del interior, Alfredo Vítolo, dice de Noble: “Me reiteró que se lo trasmitiera urgente. Que si Ud. adoptaba esa posición, él con su diario, se encargaba de la opinión pública general y lo apoyaría en todos los órdenes. Pero que lo haga”.

Pareciera que esa relación con golpistas, Clarín la tiene desde su propio origen.

Pareciera que los manejos turbios y el desprecio por sus lectores y por la vida democrática ya se hubieran hecho carne en esos papeles manchados con tinta.

Pareciera que ya no quedaran ni siquiera vestigios de los preceptos periodísticos que debieran guiar el trabajo de la prensa.

Es triste pensar que durante más de medio siglo, en lugar de estar al servicio de la verdad y de la información, sólo defendieron intereses particulares y adecuaron a ellos la realidad de un país.

martes, 16 de noviembre de 2010

Las 10 estrategias de manipulación mediática

por Noam Chomsky

1. La estrategia de la distracción. El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. ”Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

2. Crear problemas y después ofrecer soluciones. Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

3. La estrategia de la gradualidad. Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.

4. La estrategia de diferir. Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad. La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)”.

6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión. Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…

7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto.

9. Reforzar la autoculpabilidad. Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, ¡no hay revolución!

10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

Publicado por ARGENPRESS